sábado, 17 de septiembre de 2011

Butterflies in my head.


Podrìa convertirme en pàjaro, en gato, en bola de fuego o en palabras. Podrìa tratar de ser lo que no soy; podrìa tratar de no ser lo que aborrezco. No te espero màs, ya sé que no vas a venir y el tablón en la ventana va a quedar vaciío otra vez. Podrìa convertirme en pañuelo, en árbol, en dolor. El cambio ya está en mí, y nada me detiene. Sè hacia dònde puedo ir sin tu companía. Soy una araña, una libélula, una mariposa. Soy la hoja del árbol que cae sobre tu cabeza. No puedo evitarlo, la mutación sigue su curso y no tengo voluntad para atacarla. Ojalá pudieras verme mutar. ojalá pudieras escucharme: soy el eco de cada ruido de la ciudad; soy la chispa de tu encendedor. Soy tus ropas, soy tus ojos. No soy nadie, pero soy todo. Puedo ser todo para alguien, excepto para vos, que ya no podès verme. Puedo ser todo para alguien.

sábado, 13 de agosto de 2011

Cascarita

Porqué necesito escuchar de otros mis propias palabras para saberlas vàlidas?

Porqué debería pretender que no me importa cuando me revuelve el estómago?

Porqué no puedo simplemente callar las cosas que repito demasiado?


jueves, 11 de agosto de 2011

Basilisk

Sigo mutando. Aunque quisiera, no podría dejar de contemplar cómo lentamente se van muriendo en mí tantos sentimientos que me agobiaban. Como una serpiente. Como el cielo. No me alcanzan las horas del día para que se aclaren mis ojos; necesito tambièn de la noche. De la música y el agua. De esta fuerza que me alimenta nuevamente sin que conozca su origen real. De la incendiaria que fui y del nuevo par de alas que crecen día a día. La carga pesa menos por cada hora de trabajo, por cada minuto de inspiración. Estoy llena de palabras nuevamente, mi deseo se ha cumplido.


Un poco más cerca de conocerme.

domingo, 7 de agosto de 2011

New rules

NO tengo que hacerme cargo de las responsabilidades de los demás.
NO soy la madre de nadie.
NO me corresponde hacer lo que los otros no hacen.
NO tengo que repetir las cosas cincuenta veces. Sólo dejarlas ir.
NO tengo que enroscarme por nimiedades.
NO tengo que preocuparme por las tareas de ninguna otra persona que no sea yo.
NO tengo que asumir que los demás no van a cumplir con sus promesas.

Y sobre todo, TENGO que aprender a decir BASTA.