viernes, 22 de enero de 2010

Make a wish


Un caminito a mi corazón.

Quiero abrazarme a mi noche.

Ver las estrellas como nunca antes.

En tus ojos.

sábado, 16 de enero de 2010

Porqué me levanté a las 9 a.m.


Ya lo he dicho, debería repetirlo.
Hay gente por la cual uno hace cualquier cosa.
Incluso levantarse temprano en vacaciones

Porque si vos me decís
Te necesito
Ahí estoy, Tuki! =)




Te adoro primis

miércoles, 13 de enero de 2010

Lo que trajo la tormenta




K: El viento antes de la lluvia es una promesa, pero no sé bien quién la cumple...
P: Los truenos. La electricidad en el aire. Como un beso tormentoso.
K: Como un beso atormentado. Y atrás el agua, suavecito o a los gritos. Como un beso tormentoso, como un beso atormentado.
P: La tormenta no miente. El beso tampoco. Pero el agua se lleva todo, hasta los besos más relampagueantes.
K: Y después deja ramas y charcos y goteras en los livings y mirás para arriba un poco preguntando qué pasó
P: Y cómo vas a arreglar todo eso... O si no vale la pena arreglarlo, y te convertís en un cazador de tormentas.
K: En un pararrayos humano. En lo más alto en el peor momento y listo para recibir la mejor cachetada de la noche.
P: Otra vez estamos buscando la salida en una prostituta francesa, mi amigo... Franklin nos envidiaría...




Words that only you can understand.

domingo, 10 de enero de 2010

Cobachera como la abuela!

Estoy atravesando una etapa de "no quiero ver a nadie". Este encierro hizo que mirara muchas más horas de televisión de las recomendables, muchas películas (de esas en las que realmente se mueren todos), y nada de lo que me había propuesto al principio de estas vacaciones. Los libros siguen ahí, lo sé. Pero acaso las vacaciones no están hechas para -precisamente- no hacer nada más que lagartear?

Me he alejado un poco del mundo. Estoy esperando. Qué? A quién, sería más correcto preguntar. A ella. A ella, que llega el sábado y yo me como los dedos pensando que hace un mes que no me ve, y si eso puede habernos afectado. La paranoia me toma por sorpresa, como ahora, que fue absolutamente necesario levantarme de la cama para vaciar mi cabeza. Acá.

Sé que debería intentar dormir. A las 8 a.m. me van a extraer una pequeña muestra de sangre para analizarla. Tal vez no encuentren sangre y sólo un líquido negro que sirva para empuñar la pluma. Tal vez sí encuentren sangre y después de una semana de paranoia pre-resultados me digan "usted sufre de lesbianitis crónica" y yo suspire aliviada. Tal vez me desmaye y tal vez no.

Hoy creo que vi un chongo. En este pueblo, sí, un chongo... quién lo iba a decir, la capital de la homofobia también produce chongos. ¿Será que por ser la capital del salamín hay una especie de machismo impuesto sobre l@s loc@s que viven acá? ¿Como un símbolo fálico déspota?

Quién sabe. A mí siempre me gustó más el queso.