martes, 5 de octubre de 2010

Encuéntrame

Para quién escribo. Para quién me lee. Para quién me conoce. No quiero que tus ojos encuentren mis palabras, o sí? Quizás sea parte del exhibicionismo latente, de una liberación pública… quién podría descifrarlo. Un dèja vu de un momento lejano, en la adolescen-cia, cuando la tinta fluía casi como un río ávido de libertad. No te acerques demasiado, nada aquí es importante ni relevante para tu futuro.


((Sólo delirios insensatos de una literata que juega a ser dios un rato.))

1 comentario:

Anónimo dijo...

Nadie sabe para quién escribe, pero la necesidad de las palabras está ahí, siempre latente, siempre viva, siempre necesaria...

Saludos

J.